Atendiendo a una definición sencilla de catalizador, también conocido como convertidor catalítico, se trata de un componente del motor de combustión interna que sirve para el control y reducción de los gases nocivos expulsados por este. En la actualidad, son una excelente manera de frenar las emisiones contaminantes en los automóviles.

Los vehículos de combustión interna más actuales utilizan generalmente dos catalizadores: uno más pequeño y compacto (llamémosle «secundario»), seguido de un catalizador principal más grande. Volveremos a ahondar en ello al hablar de cómo funciona un catalizador para que entendáis cual es la función de cada uno de ellos.

¿Qué componentes tiene un catalizador?

Como todos los componentes mecánicos de un motor, los catalizadores están formados por diversos componentes que les permiten llevar a cabo de manera efectiva su función. En primer lugar y, a causa de las elevadas temperaturas que alcanza, el catalizador está recubierto con una pantalla antitérmica de metal que evita que el calor dañe nuestro vehículo.

Éste alberga una matriz cerámica que adopta forma de panal –alrededor de 70 celdas por centímetro cuadrado- y está impregnada de una resina en la que encontramos algunos elementos nobles metálicos, tales como Paladio (Pd), Platino (Pt) y Rodio (Rh). Esto hace que los catalizadores sean muy caros y los ponen en el punto de mira de los cacos.